martes, 12 de enero de 2010

Éxito Empresarial

Por Roberto Martínez
Socio/Direcor de I+D
Elipsis Consulting & Coaching

Resulta imperiosa la necesidad realizar una revisión del concepto: éxito en la empresa. Es paradójico que la suma de los esfuerzos realizados por empresas e individuos que tratan de alcanzar éxitos parciales nos pueda llevar al fracaso de lo que se llama sistema económico global. El éxito sistémico es aquel que beneficia a todo el sistema y no sólo a algunas partes del mismo.

Por el bien de nuestra frágil biósfera es importante desarrollar un sistema de desarrollo sostenible, sería irónico que la suma de todas las ambiciones y actividades en pos de “éxitos” particulares terminara por destruir aún más a la naturaleza. Sin ella ninguna empresa, o individuo, podrá buscar el ansiado éxito en el futuro.

La visión sistémica observa los componentes individuales y colectivos, en la totalidad del sistema y a la inversa nos ayuda a ver a donde nos ha llevado la visión parcial y lineal de éxito. Algo anda mal cuando el éxito material desata una escalada que sólo se logra a costa de otros auténticos individuos y del sistema de vida en el planeta. ¿Qué clase de éxito es este que se logra atentando contra la vida, destruyendo la naturaleza y corrompiendo los valores?

Al respecto el gran Einstein, decía: “No trates de ser un hombre de éxito sino, por el contrario, un hombre de valor”. Esta frase muestra la ambivalencia de nuestra actitud hacia el éxito.

El individuo y en particular la empresa poseen la capacidad de alcanzar el equilibrio entre la vida material y la espiritual, el desafío consiste en usar las manos y la mente para construir una existencia digna: “la mente orando y proyectando, mientras las manos están trabajando”. No hemos venido a este mundo a vivir de las nubes, presas de una falsa espiritualidad, pero tampoco a perdernos en las quimeras que la riqueza material puede producir.

Tres nociones de éxito empresarial pueden plantearse en torno a parámetros como: a) buen estado de salud, finanzas y relaciones personales; b) satisfacción interior y c) armonía con respecto del entorno.

Para una empresa el éxito sistémico se mide por su fuerza en el mercado, la compensación que recibe por sus inversiones y el buen estado de su salud estructural y funcional. Todo esto se refleja en una larga permanencia en el mercado. Lo anterior sumado a la satisfacción de sus empleados, en íntima relación con las tareas que desempeñan y los objetivos de la organización, así como el efecto que ejerce en la sociedad y la ecología.

La comprensión del éxito empresarial desde el punto de vista sistémico, no solo garantiza la permanencia del sistema sociedad-empresa-individuo, sino que además posibilita el diseño de un destino mejor para la humanidad.

Una empresa ha alcanzado el éxito cuando es capaz de proveer estabilidad, seguridad, comodidad y satisfacción a quienes la componen y además puede vivir en armonía con el medio ambiente.

roberto.martinez@elipsisconsulting.com

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